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El fiscal de Urbanismo y Medio
Ambiente del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB), Adrián Salazar, ha
presentado una denuncia en los juzgados de Eivissa en la que solicita la
imputación de tres consellers en funciones del Consell Insular, Stella Matutes,
Joan Marí Tur y José Sala, y el ex alcalde de Sant Antoni, Antonio Marí Tur, por
varios presuntos delitos tipificados en el Código Penal, entre ellos el de
prevaricación. El escrito de Salazar es consecuencia de la denuncia que había
presentado meses atrás el Grup d´Estudis de la Naturalesa (GEN) dando a conocer
actuaciones presuntamente irregulares por parte de estos políticos, que habrían
votado o tramitado el Plan Territorial Insular (PTI) de las Pitiüses
beneficiando terrenos de su propiedad.
La presentación de la denuncia de la Fiscalía fue dada a conocer ayer por el GEN
en un comunicado y, poco después, cuando los periodistas se interesaron por el
caso, el ministerio público emitió por una nota oficial confirmando que el
pasado día 19 de junio se presentó el escrito en el juzgado.
Según informaron otras fuentes a este periódico, el caso ha ido a parar
finalmente al juzgado de instrucción número 3, que dirige Pablo Mendoza, y que
es el que ahora deberá decidir si acuerda o no la imputación de los denunciados
y abre diligencias.
La denuncia del GEN, según recordó ayer esta organización ecologista, «se basaba
en que en el contenido del Plan Territorial se incluían disposiciones que, de
manera totalmente injustificada e irregular, se ajustaban a proyectos
urbanísticos que podían suponer grandes beneficios económicos para consellers
implicados en su aprobación».
Los ecologistas señalan que en el caso de Stella Matutes ésta «votó, mediante el
PTI, modificaciones urbanísticas directamente vinculadas a negocios
inmobiliarios, tanto propios como de su familia directa», en alusión al paraje
de ses Variades, en Sant Antoni, que pasó de rústico a urbanizable con el PTI.
«Estas modificaciones, además, suponían un trato claramente diferenciado con
relación al resto de suelos urbanizables en primera línea de mar en la isla de
Eivissa afectados por el Plan de Ordenación de la Oferta Turística (POOT), del
que, precisamente estos terrenos, y sólo estos, resultaron exonerados».
Por su parte, José Sala Torres «blindó, mediante un convenio urbanístico ilegal,
los negocios inmobiliarios de su compañera de filas» en ses Variades. Dicho
convenio, «con disposiciones que contravienen incluso normativa estatal, se
firmó antes incluso de disponer de la cobertura que le ofreció el PTI,
instrumento del que también votó a favor José Sala».
El proyecto de Marí Tur
El conseller en funciones de Patrimonio, Joan Marí Tur, «votó, mediante el PTI,
el mantenimiento ilegal de la calificación de urbanizables de los terrenos
correspondientes a un plan parcial de su propiedad y de su familia directa»,
situado en la zona de Cala Tarida.
Aunque el GEN no denunciaba a Antonio Marí Tur, sí aludía a él para decir que,
desde su cargo público, «ayudó en el montaje orquestado para esquivar la
aplicación de diversa normativa que hacía inviable este plan parcial», al tiempo
que Joan Marí Tur «votó el mantenimiento ilegal de su clasificación mediante el
PTI», cuando hacía 14 años que dicho plan parcial había perdido ya su vigencia y
el terreno era suelo rústico.
Los ecologistas, en su denuncia, consideraban que todos estos hechos podían ser
constitutivos de los delitos de tráfico de influencias, prevaricación,
actividades prohibidas a autoridades y contra la ordenación del territorio.
Aunque la nota de la Fiscalía sólo alude al delito de prevaricación «y otros»,
el ministerio público habría pedido la investigación de todos ellos.
Fuente: Diario de Ibiza |