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Los buzos de Salvamento Marítimo descubrieron ayer
tres nuevas fugas de combustible procedentes del `Don Pedro´, unos vertidos de
menor entidad que los primeros pero que provocaron un «reguero» irregular de
hidrocarburos desde el pecio hasta el sur de Platja d´en Bossa, aunque una
mancha alcanzó el islote de Sal Rossa, a unos 4,5 kilómetros de distancia y en
el límite del Parque Natural de ses Salines. Por la tarde estaba prevista una
nueva inmersión para estudiar la posibilidad de sellar los nuevos puntos de
fuga, aunque el mal estado del mar impidió la inmersión de los buzos, según
algunas fuentes.
Tres nuevos escapes de productos contaminantes fueron
descubiertos por los efectivos de Salvamento Marítimo en una inspección
realizada ayer por la mañana por los equipos de submarinistas después de que el
`Clara Campoamor´ descubriera los primeros afloramientos de combustible en la
noche del viernes.
La directora general de la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo (Sasemar),
Pilar Tejo, apuntó que se trata de fugas «pequeñas e intermitentes», aunque
reconoció que constituían «un reguero discontinuo y poco consistente, desde el
punto del hundimiento hasta el sur de Platja d´en Bossa, de un ancho variable
cercano a los 100 metros». Según estos datos, la mancha tendría una longitud
aproximada de 4 kilómetros.
Los nuevos vertidos consistían en carburante y aceite hidráulico. Este último
producto, «una sustancia que no es especialmente contaminante y que lo es menos
que los hidrocarburos», procedía de los compartimentos de proa que albergan
maquinaria y que requieren de lubricante.
Las otras dos fugas se sitúan en la parte posterior del carguero. Se trata de la
rejilla del garaje-bodega situada más a popa, y de un portillo del pañol que
comunica con la sala de máquinas. Tejo explicó que «no se ha precisado de dónde
procede este combustible», para lo cual anunció que se realizarán nuevas
inmersiones, pero apuntó que «por ahora se puede deducir que en la sala de
máquinas quedaba todavía algo de combustible y que, por la posición del barco,
ha encontrado su salida natural por ahí».
«Este hecho hace pensar que puede seguir surgiendo más material, lo que nos ha
llevado a acelerar el plan de actuación del armador para la extracción del
combustible», aseguró la directora de Sasemar.
Mal tiempo
Por la tarde estaba previsto que los buzos de Salvamento Marítimo realizaran una
nueva inmersión para estudiar los puntos donde se producían las fugas y proceder
a su sellado si era posible, avanzó Tejo. Fuentes consultadas por este diario
aseguraron que los especialistas no pudieron sumergirse debido al mal estado del
mar, que convertía en muy peligrosa esta operación.
El viento fuerte de Levante provocaba una marejada con olas de hasta tres
metros, lo que podría provocar lesiones graves e incluso el ahorcamiento de los
buzos debido a los fuertes tirones de la manguera que les suministra el aire.
Además, añadieron, en estas condiciones podrían tener problemas para realizar la
descompresión.
El Centro Meteorológico de Balears prevé que hoy mejore la situación, con viento
entre flojo y moderado (entre 15 y 25 kilómetros por hora) de componente este y
nordeste, con olas de hasta un metro, lo que permitiría reanudar los trabajos de
los equipos submarinos.
Hilos de combustible
A pesar de que no se pudieron realizar las inmersiones de los buzos, sí que
pudieron bajar submarinistas con equipos autónomos que comprobaron que del `Don
Pedro´ manaban de forma regular finos hilos de combustible procedentes de dos
escotillas de popa y de la chimenea.
La fuga por las compuertas preocupa a los especialistas puesto que el
combustible podría proceder de casi cualquier punto del barco, lo que obligaría
a que un buzo se adentrara en el mismo para descubrir el origen antes del
vaciado de los tanques de combustible.
El mal estado del mar también afecta a la efectividad de las barreras puesto que
el oleaje hace que el combustible pase por encima. Además, los equipos de
contaminación han sido retirados de diversos puntos ya que numerosas
embarcaciones pasan sobre ellas a gran velocidad y las rompen.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, avanzó a ayer por la tarde su
llegada a la isla para supervisar los trabajos de control y limpieza del
vertido. En un primer momento se había anunciado que volaría a Eivissa esta
mañana. Narbona tiene previsto recorrer junto con el presidente balear, Francesc
Antich, y otras autoridades los lugares afectados por el fuel.
Fuente: Diario de Ibiza |