(Noticias publicadas en Diario de Ibiza)
Felipe Zarco, secretario general de Comisiones Obreras en las Pitiüses: «Los fijos discontinuos tienen que estar en alerta: va a haber despidos este verano»
Mantener el optimismo y luchar, mantenerse alerta para evitar que se debiliten los derechos de los trabajadores, exigir al Gobierno más protección social y que las inversiones que ha inyectado en los ayuntamientos se traduzcan en la creación real de puestos de trabajo. Estos son los objetivos que se ha marcado para este año de crisis e incertidumbre Felipe Zarco, un sindicalista que llegó a Eivissa desde su Córdoba natal hace ya más 20 años.
EIVISSA | LAURA FERRER ARAMBARRI
La manifestación contra la precariedad laboral y los despidos que se celebró el pasado jueves en Eivissa ha dejado buen sabor de boca a Zarco. No fue masiva (entre 500 y 800 personas, según las fuentes) pero el secretario general de CCOO en las Pitiüses cree que ha abierto un camino para reclamar los derechos de los trabajadores, que están más que nunca en la cuerda floja.
-¿Ha notado un incremento de volumen trabajo en el sindicato por consultas generadas a consecuencia de la crisis?
-Sí, sí, hay mucho más trabajo. La gente no se acuerda mucho de nosotros hasta que nos necesita, salvo los trabajadores más veteranos que tienen un sentimiento sindical bastante fuerte. Hasta que el trabajador no se encuentra con problemas en su empleo no sabe ni que existen los sindicatos ni que son verdaderamente útiles.
-¿Cuáles son los temas más frecuentes de consulta? Personas despedidas o que están en la cuerda floja, inmigrantes que no encuentran alternativas de empleo a la construcción…
-En estos momentos, la mayor parte de las consultas vienen de empleados que están en la cuerda floja, que están viviendo una gran incertidumbre. Lo que más nos preocupa es que cada vez vemos más gente que se está quedando sin ningún tipo de ingresos. Muchas familias que están muy preocupadas porque tienen un gran endeudamiento y no tienen ingresos. También vemos a muchos inmigrantes que lo tienen muy difícil. En sus países de origen no hay una cultura de sindicalismo y muchos no saben cuáles son sus derechos y les da miedo recurrir al sindicato. La parte positiva es que se va corriendo la voz de que hay un lugar en el que reciben asesoramiento e información. En CCOO contamos con un centro de información al inmigrante, el CITE, que funciona desde 1994 y que está muy consolidado.
-El de los inmigrantes es un colectivo especialmente afectado por la paralización de la construcción. ¿Se encuentran con muchos casos de retorno al país de origen o, por el contrario, están buscando todas las vías para poder quedarse en España, trabajando en otros sectores?
-La gente quiere quedarse en Eivissa. Cuando se paró la construcción parecía que lo lógico era que muchos se plantearan la vuelta a su país, pero ha sido un número pequeño. La gente está aguantando porque sabe que si vuelve a sus países de origen la situación que se va a encontrar va a ser todavía peor. La esperanza es que las cosas cambien aquí, que la crisis pase y que vuelva a haber un mercado de trabajo importante.
-Las cifras de desempleo en Eivissa son históricas. ¿Qué previsiones manejan los sindicatos? ¿Habrá una recuperación al margen de los empleos habituales, vinculados a la temporada turística?
-Tengo fe en que esta situación mejore gracias a todas las ayudas que se están dando desde el Gobierno central a los ayuntamientos. Que tengan una repercursión en la creación de empleo. Las ayudas han llegado tarde y tampoco son la panacea. Paliarán el problema en parte, sobre todo en la construcción, pero es un parche. Una gran ventaja de esta inyección de presupuesto es que vamos a aprovechar estas ayudas para mejorar y embellecer las ciudades y pueblos, que hace buena falta en Eivissa.
-Mantiene un mensaje de cierto optimismo pero organizaciones como Cáritas ya han constatado un incremento de demanda de ayudas y advierte de problemas sociales graves vinculados al desempleo.
-Muchos trabajadores se han quedado este invierno en una situación económica grave, por falta de entrada de ingresos. Cáritas advierte de que cada vez están más desbordados. Pero personalmente intento no ser pesimista porque a los trabajadores no se les puede desalentar. Hay que alentarles como con la movilización del jueves, pidiendo soluciones, exigiendo medidas de apoyo. El problema es que los gobiernos han tardado en actuar, como pensando. ´esto ya pasará´ y tomando medidas a salto de mata. Los trabajadores debemos exigir que las medidas se tomen con más antelación. No quiero ser pesimista porque es contraproducente. Se ha demostrado que el hecho de que se comenzase a hablar tan pronto de la crisis provocó un efecto en cadena en las familias, que dejaron de consumir lo habitual ´por lo que pudiera pasar´. La caída del consumo ha tenido una consecuencia grave en un descenso de la producción que se ha traducido en despidos. Se alarmó pronto sobre la crisis pero se ha tardado mucho en poner medidas de freno.
-¿Cómo van a reaccionar los empresarios pitiusos ante la próxima temporada turística? ¿Contratando menos eventuales?
-Ojalá me equivoque, pero lo que preveo es todo lo contrario, que se va a despedir a gente con una cierta antigüedad para contratar a eventuales. CCOO está advirtiendo a los trabajadores de que estén alerta y no se duerman en los laureles para que, cuando vean que no les llaman para incorporase a su puesto de trabajo en mayo, reclamen rápidamente antes de que transcurra el plazo de 20 días para hacerlo. A partir de mediados de abril tienen que estar atentos, aunque tengan 20 días a partir del inicio habitual del contrato. No se pueden relajar con este tema.
-Los sindicatos denuncian que en Eivissa, por el pequeño tamaño de muchas empresas, pervive una manera de hacer empresariado un tanto familiar que se traduce en la proliferación de acuerdos personales a la hora despedir, saltándose a veces lo que la ley tiene previsto en casos despido improcedente.
-Es verdad. Hay empresas que cuentan con un número pequeño de empleados como para hacer un ERE y posiblemente negociarán de manera directa con los trabajadores. Lo que no puede ser es que lo único que se lleve el trabajador es el derecho al subsidio de paro, cuando por ley le correspondería además una indemnización por despido. Hemos visto, sin embargo, que empresas más grandes no recurren al expediente por regulación de empleo y despiden a más de una veintena de personas indemnizándolas con 20 días por año cuando les corresponderían 45 días por año por despido improcedente. Lo que hay que hacer es abrir más los ojos y que los trabajadores no se dejen engañar. Los trabajadores no son tontos pero lo que no quieren es complicarse la vida. Y eso es un error.
-Sin embargo, parece que este es el peor momento para reclamar derechos laborales. La gente teme perder su puesto de trabajo y lo de hacer valer sus derechos queda en un segundo plano.
-Como la empresa haya decidido despedir a un número de personas, ese personal, se entre o no se entre por el aro, se va a ir a la calle. Más vale hacer las cosas con dignidad. Las personas que se vayan a calle tendrán que reclamar sus derechos y sus indemnizaciones y los que se queden tienen que pensar que son trabajadores necesarios y por eso mismo deben hacer valer sus derechos. Se están ajustando tanto las plantillas que los trabajadores que se queden van a ser más necesarios que nunca y les va a caer más carga de trabajo porque tendrán que hacer lo suyo más lo de los trabajadores despedidos.
-Como teoría está bien pero no parece fácil que se lleve a la práctica.
-Ya pasamos una crisis en 1992, aunque creo que la actual es más grave. Entonces muchos trabajadores perdieron sus derechos y hoy más de dos se arrepienten de haber cedido.
-Medio millar de trabajadores recorrieron el jueves pasado las calles de Vila en la primera movilización contra los despidos masivos que está generando la crisis. No tuvo un seguimiento masivo. ¿Cómo lo interpreta? ¿No somos conscientes en Eivissa de la verdadera dimensión de la crisis?
-Tengo que empezar por matizar que esperaba que fuese menos gente. Esta no es la mejor fecha porque hay muchos trabajadores fuera de la isla. Además se organizó en menos de tres semanas. Creo que fueron más de 500 personas, unas 800, y ademas íbamos más juntos y menos desperdigados que en otras citas, con lo que podía parecen que éramos menos porque ocupábamos menos calle. Esta es la primera de una serie de movilizaciones si la cosa no cambia. Es un punto de partida para protestar contra las peticiones empresariales de que se abarate el despido o que no se controlen los expedientes de regulación de empleo.
-¿Cree que sindicatos, trabajadores y empresarios están haciendo todo lo posible para salvar esta crisis? Parece que es el Gobierno el único que tiene que sacar las castañas del fuego.
-Posiblemente no estamos poniendo todo de nuestra parte. Esperamos que ´papá o mamá gobierno´ nos solucione la papeleta. El papel del sindicato ahora debe ser de control, velar para que las medidas del Gobierno central se cumplan y se invierta ese dinero realmente en crear puestos de trabajo. Los empresarios, por su parte, están despidiendo gente en su mayor parte sin causa justificada. Tampoco están aportando mucho en positivo para salir de la crisis.
-Pero las empresas lo están pasando mal, bajan los ingresos y los beneficios… la gente no consume.
-Pero despedir no es una manera de solucionar los problemas. Primero ponen el parche y después sale el grano. Gesa Endesa está despidiendo personal, no todavía en Eivissa, y al mismo tiempo se están detectando abusos en la facturación. Esta estrategia no aporta nada.
-Y los trabajadores ¿pueden aportar algo para salir de la crisis?
-Hacer nuestro trabajo. El trabajador no tiene la culpa ni tiene que ser sumiso. Los trabajadores tienen que reclamar sus derechos. Saber que tienen un convenio y exigir que se aplique ese convenio. Pero hay trabajadores que ni saben que tienen convenio, mientras que el empresario sí sabe que tiene que aplicarlo aunque no lo haga y no informe de su existencia al trabajador. Primero es conocer el convenio y después no dejar que se recorte ni un solo derecho de lo que aparece en él, negociar siempre mejoras y no recortes. Hay que recordar, además, que los convenios se negocian con la empresa y están firmados por las dos partes.
-En tiempos de crisis y de despidos ¿es cuando menos derechos se reclaman?
-No debe ser así.
-Pero sucede.
-Muchas veces los convenios con salarios bases más bajos son los que menos se aplican y los trabajadores ni siquiera reclaman estos derechos, aunque sean pocos. El problema que nos encontramos los sindicatos a veces es que no podemos negociar mejores convenios porque no contamos con el respaldo del personal de la empresa a la hora de presionar o convocar una movilización. Lo que no se puede es estar es en la cárcel y con miedo. El convenio de peluquerías tiene un sueldo base de unos 500 ó 600 euros y, si consiguen un salario digno, es a base de hacer horas y más horas extras, algo que también sucede con los empleados de seguridad. Esto de hacer horas extras va en clara contradicción con lo que pedimos los sindicatos, que es la conciliación de la vida laboral y la familiar. Los trabajadores deben tener su vida personal pero hay gremios que tienen que arañar horas para tener un salario digno y es motivo de problemas con la pareja y los hijos.
-¿La mayor inestabilidad laboral actual tiene un reflejo en la inestabilidad personal?
-Aumentan los casos de depresión y ansiedad por falta de empleo e ingresos. Lo terrible es que hemos vivido hasta hace muy poco una época de bonanza que nos ha hecho vivir en una burbuja en la que todo consumo era posible. La televisión bombardeaba con préstamos prácticamente gratis. Hemos vivido en un mundo imaginario, de fantasías animadas de ayer y de hoy. Muy por encima de nuestras posibilidades y ahora ha llegado el gran batacazo. El ser humano es débil y esa es un arma de las empresas y de la publicidad. ´Tú puedes tener esto y aquello´, nos dicen, y el resultado ha sido un endeudamiento desorbitado.
-¿Cómo es posible que a mediados del año pasado la inflación superase incluso el 4 por ciento y en cuestión de meses haya bajado al 0,7%? En la cesta de la compra no parece notarse tanto.
-Es absolutamente falso que los precios hayan bajado tanto y que el consumidor haya notado que le cunda más el dinero. El descenso, creemos que forzoso, de la inflación sólo va a perjudicar al trabajador al que le tienen que revisar la nómina en función del IPC. El cálculo del IPC es un engaño a los trabajadores y un autoengaño para el propio Gobierno porque esas cifras que están dando ahora no pueden ser reales. La crisis la sigue pagando el trabajador. La inflación estuvo altísima durante todo 2008 y en diciembre, que es la referencia para los convenios colectivos, cae al 1,4 por ciento. No llegó ni al dos por ciento, que era lo previsto inicialmente. Está claro que fue un descenso forzado.
Munar: «No hemos de buscar culpables ante la crisis, sino soluciones»
La presidenta del Parlament asegura en el discurso del Dia de Balears que es en los momentos difíciles cuando hay que demostrar que el autogobierno alcanzado es un instrumento adecuado para hacerles frente
PALMA | V. EZA
La presidenta del Parlament, Maria Antònia Munar, emplazó ayer en su discurso institucional del acto conmemorativo del Dia de Balears a no caer en «el trabajo fácil de buscar culpables» ante la crisis económica, sino en «la tarea útil de buscar soluciones». Munar incidió en su intervención en la situación económica y consideró que «es ahora, en los momentos difíciles» cuando es preciso «demostrar» que el Estatut d´Autonomia, los niveles de autogobierno alcanzados y las instituciones autonómicas son «instrumentos adecuados» para hacer frente a estas dificultades. «Ahora hemos de demostrar que los representantes políticos no somos parte del problema sino de la solución», dijo la presidenta del Parlament.
Recordó que hoy el Estatut cumple 26 años de vigencia que ha permitido «la evolución, el progreso y la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos», lo que demuestra que «el gran pacto que implica un Estatut d´Autonomia ha dado resultado». Sin embargo, resaltó que esta conmemoración tiene este año un «significado más profundo» ante la crisis que está «golpeando muy duramente» a Balears. «Tanto los indicadores macroeconómicos como los datos de la economía doméstica nos sitúan ante un futuro incierto», afirmó.
«Un nuevo compromiso»
A su juicio, «gran parte de esta crisis radica en un serio problema de confianza» en el propio sistema económico. Por ello, emplazó a los máximos representantes políticos, agentes sociales y representantes de la sociedad civil a «un nuevo esfuerzo, un nuevo compromiso de todos y en beneficio de todos». A su juicio, la salida a la situación pasa porque la iniciativa privada recupere su impulso para generar puestos de trabajo y reactivar el consumo, a la vez que dejó claro que las entidades financieras «han de continuar con su actividad esencial, que no es otra que ofrecer líneas de crédito con criterios adecuados».
El papel que según dijo Maria Antònia Munar corresponde a los poderes públicos ha de ser el de «velar por el buen funcionamiento del sistema económico, corrigiendo lo que haya fallado» y apoyando a la iniciativa privada «sin caer en la tentación de sustituirla más allá de lo que sería razonable». Además, dejó claro que la recuperación de la confianza pasa también por «la capacidad de llegar a consensos por el bien de la Comunidad», por lo que pidió un «pacto, al amparo del Estatut» con el fin de que «entre todos volvamos a transformar esta realidad».
Entre los asistentes al acto institucional en el Parlament estuvieron el presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, y el conseller de Economía de Eivissa, Tomás Méndez.
Concierto joven para la diada
Los actos del Dia de Balears comenzaron ayer en Eivissa con un concierto joven celebrado en el parque Reina Sofía de Vila. Desde las 21 horas el público pudo asistir a las actuaciones de varios dj´s y grupos musicales de diversos estilos, desde el hip-hop al rock. Statuas d Sal fue la guinda del concierto. | redacción
Notable para barcos y aviones en verano
FORMENTERA | C. C.
El desequilibrio que se produce entre los horarios de invierno y de verano tanto de los barcos como de los aviones queda subrayado con los datos de esta encuesta. De la misma forma que estos servicios suspenden en invierno, son los que más se valoran en verano. Los empresarios de la isla valoran con un 7,2, sobre 10, a los barcos en temporada alta y con un 7,8 la programación de los aviones.
El servicio público más valorado, con diferencia, es el sanitario. Desde la puesta en marcha del Hospital de la isla, la calidad e inmediatez de la atención sanitaria ha mejorado sustancialmente respecto al servicio que ofrecía en anterior Centro de Salud. Por eso las pequeñas y medianas empresas de la isla puntúan con un 7 este apartado.
Otro de los desajustes respecto al invierno se produce en la valoración del servicio regular de autobuses, ya que en los meses de verano su nota alcanza el 6,8.
La nueva aplicación de la normativa sobre cierre de discotecas que aplicó el Consell de Formentera el pasado año es considerada positiva ya que el sector le da una nota de un 6,6. La calidad del suminisro eléctrico es puntuada con un 6,1 por los encuestados y las playas con un 6. A partir de ahí todo son aprobados con más o menos décimas. De mayor a menor se sitúa la seguridad ciudadana, la calidad de las aguas, el servicio de taxi, la cobertura de telefonía, los comercios, los bares y restaurantes y la gestión del Consell de Formentera es puntuada con un 5,3.
«La gente ha descubierto que con sus ahorros puede cambiar el mundo»
Joan Antoni Melé, director de Triodos Bank en Cataluña y Balears, propone un nuevo modelo económico
EIVISSA | C. CONVALIA
Puede parecer que en tiempos de crisis hablar de ahorro y consumo responsable, basado en un modelo económico que gira en torno a criterios éticos y que da prioridad a las personas, sea descabellado. Sin embargo, existe un nuevo modelo económico por el que cada día apuestan más bancos. Un ejemplo es Triodos Bank, con 28 años de experiencia en este campo, y especializado en líneas de financiación relacionadas con el comercio justo, las iniciativas sociales, culturales, y proyectos unidos a la naturaleza y el medio ambiente.
El director del citado bancoen Cataluña y Balears, Joan Antoni Melé, pronunció el pasado viernes una conferencia en el Club Diario de Ibiza titulada: ´Dinero y conciencia, reflexiones para una transformación personal y social´, en la que defendió una nueva manera de relacionarse con el dinero.
Crisis económica
La charla fue presentada por dos de los clientes de ese banco en Eivissa, Peter Brantschen e Isabel Brantschen, de Agroturismo Can Martí. Melé comenzó por analizar la actual crisis económica que, a su juicio, es el resultado «de la crisis del modelo social y de cómo entendemos hoy al propio ser humano». Para el ponente las personas «deben ser conscientes de lo que hacen con el dinero y asumir la responsabilidad de practicar un consumo sostenible y ecológico». Con esa idea el banco al que representa «está teniendo un crecimiento espectacular en Europa y España, sin realizar campañas de publicidad», asegura Melé. Ese éxito se basa en el convencimiento de que «la gente con sus ahorros puede cambiar el mundo». Esta entidad garantiza que el dinero de sus clientes «no se utilizará para fines que no respondan a criterios éticos» y para conseguirlo ofrecen varias líneas de depósitos. El directivo considera que el actual modelo económico debe ser revisado y opina que «el mercado nunca ha sido libre y es una perversión decir que se regula solo». Melé considera que esa falsa creencia establecida en muchos sectores económicos «resulta preocupante» y señaló que, por el contrario, «las relaciones económicas de las personas no deben basarse en el egoísmo sino en la conciencia social». Melé afirmó que «ya no es una utopía pensar que de forma individual se puede conseguir un mundo mejor, ya que hay gente que tiene otros valores y los aplica en su vida cotidiana».
Para este directivo, «existe otra forma de hacer economía en la que ganamos todos y que no se basa en la obsesión por los beneficios y en la idea del crecimiento por encima de todo, de unos pocos a costa de muchos».
José Costa entre dos presidentes con el Ramón LLull
El único formenterés que recibió el pasado viernes, en Palma, el premio Ramón LLull, José Costa Ferrer, se mostró agradecido por el galardón después de pasar una velada inolvidable con motivo de la entrega, según comentó a este periódico. El presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, también acompañó a este jubilado que creó, en 1967, la empresa Autobuses Paya. | C. C. (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas







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